Alemania creció un 0,3% durante el segundo trimestre del año, comparado con los tres meses anteriores, superando las expectativas del mercado. Francia registró un estancamiento por el producto interior bruto (PIB) aunque evitó la recesión.
La economía alemana creció un 0,3% durante el segundo trimestre del año, comparado con los tres meses anteriores, superando las expectativas del mercado. Francia registró un estancamiento por el producto interior bruto (PIB) aunque evitó la recesión.
En términos interanuales, la economía de Alemania ha experimentado una progresión del 0,5%, un incremento perjudicado en parte al contar con un día laboral menos que el trimestre de 2011.Tal y como informó la Oficina Federal de Estadística alemana, Destatis, ajustando el calendario el crecimiento del PIB del 1%.
Respecto a Alemania, la economía local se respaldó de la contribución positiva proveniente del consumo y la balanza comercial, donde las exportaciones al extranjero aumentaron más que las importaciones.
Además, el instituto estadístico del país subrayó que el crecimiento de la economía tuvo lugar en un contexto donde un total de 41,6 millones de personas tenían empleo, dato que supone un crecimiento de 514.000 trabajadores en comparación con el mismo periodo de 2011.
En Francia, por su parte, las previsiones amenazaban con un más que posible descenso del 0,1%, aunque consiguió mantenerse y acumula ya tres trimestres consecutivos sin variaciones en la tasa de actividad. Las principales razones se deben al ligero descenso del gasto de los consumidores y el incremento de las importaciones.