Un estudiante japonés ha inventado un artilugio con forma de ano para desarrollar en los robots la comunicación no verbal y que estos sean capaces de responder a diferentes estímulos táctiles, desde caricias hasta azotes. Es conocido como Robot “SHIRI”, lo que traducido al japonés significa “culo”.
Un estudiante japonés ha inventado un artilugio con forma de ano para desarrollar en los robots la comunicación no verbal y que estos sean capaces de responder a diferentes estímulos táctiles, desde caricias hasta azotes. Es conocido como Robot “SHIRI”, lo que traducido al japonés significa “culo”.
Nobuhiro Takahashi es el joven estudiante de 24 años que ha inventado el robot SHIRI, o «Culo» en japonés. Estudia comunicación electrónica en la Universidad de Tokio y habla de este novedoso proyecto universitario como el nuevo humanoide capaz de responder a estímulos táctiles como caricias o golpes, mostrando una reacción diferente a cada tipo de estímulo.
Este joven afirma que el haber utilizado algo menos pintoresco como una cara sería mucho más complejo que un trasero, puesto que las partes de un rostro son mucho más complicadas, además de que las respuestas reflejadas son más sencillas de visualizar e investigar.
El robot está formado por materiales que imitan la piel humana, con un compuesto esponjoso de silicona y una combinación de músculos artificiales. Se espera que en un futuro los robots puedan desenvolver y aplicar esta tecnología fundamentada en la comunicación no verbal para poder ser más realistas e interaccionar mejor con las personas.